La doctora en economía, Mercedes D’Alessandro describió que “el discurso de Javier Milei en Davos despertó “una furia y una indignación muy grande porque es otro cachetazo después de varios”. Pero admitió también que “no es sólo un discurso sino que lo que dice tiene una pata puesta en la realidad”.
En contacto con “Es Un Montón” por Radio Provincia, la autora de "Economía Feminista" ejemplificó: “Al cerrar el Ministerio de las Mujeres no sólo cierra una institución sino que además desfinancia todas las políticas que contenían a las víctimas de violencia de género”. Y al despedir “a todas las personas que entraron por la ley de cupo laboral trans” ataca a “un colectivo al que la sociedad le debe una reparación histórica”.
Asimismo, también la escritora de “Motosierra y Confusión” sumó que “la crisis impacta sobre las mujeres de manera asimétrica. Porque deben realizar más tareas de cuidado y paralelamente son un colectivo pobre como consecuencia de que detentan trabajos más precarios o ganan menos”.
Por lo tanto, D'Alessandro volvió sobre las declaraciones del Presidente y reiteró: “Lo que dice no está separado de lo que hace” y resaltó que “es eso lo que tratamos de mostrar desde la economía feminista” cuando “decimos que la forma de llevar adelante este proceso de ajuste es ir en contra de todos los sectores que, en los últimos tiempos, más disputaron políticamente”.
En ese marco, admitió que “el colectivo feminista en los últimos años ha tenido grandes victorias, ha disputado el poder y la distribución de la riqueza. Es un colectivo que tiene mucha fuerza política y por eso también Milei va en su contra”.
Por otra parte, también alertó que paralelamente, mientras se realiza el “ajuste más grande de la historia de la humanidad, para las grandes empresas no haya recortes y sino muchos negocios” mientras "a los jubilados les pagan $300 más de lo que sale la canasta básica”.
Y concluyó: “El ataque a las mujeres y a los gais no es sólo discursivo, sino que está en la práctica económica. Pues, Milei puede mostrar superávit gracias al recorte que hizo a los jubilados, al desfinanciamiento de la ciencia, la tecnología, la educación y la salud, al restringir la obra pública”.
“No es un superávit que viene del crecimiento económico, el desarrollo de la industria y la incorporación de mayor innovación, sino que se produce porque nos quedamos sin escuelas, sin hospitales, ni arreglos en las rutas o cordón cuneta. Por eso es importante mostrar esa otra cara de la moneda”, cerró.