En una entrevista con Hay Un Lugar, Juan Pablo Fernández destacó: “Es importante en primer lugar ponernos de acuerdo en los términos que usamos, en estos casos la semántica es importante. Cuando hablamos de desaparecidos, hablamos de personas a las cuales presumimos que les debió haber pasado algo malo y con un futuro incierto respecto a su integridad física. Lo cierto es que esto no era la situación de la gran cantidad de llamados que se canalizaron a través del 911”.
A su vez, el fiscal general de Bahía Blanca señaló: “Hubo dos de esos llamados que resultaron fallecidas las personas y que integran el número de 16 que dimos desde un primer momento. A todos se les hizo la autopsia y 15 resultaron muerte por ahogamiento, mientras que el restante por insuficiencia cardíaca”. A lo que añadió: “El resto de los llamados era gente que, preocupada por la situación, no se podía comunicar con sus familiares que habían sido afectados por la inundación. Con el correr de los días se fueron verificando esos casos y se trataba de personas que, más allá de los problemas en sus bienes, estaban con vida”.
Por otra parte, manifestó que “se vieron algunas declaraciones de dos muchachos que estuvieron muy bien trabajando con una moto de agua, pero que dijeron que vieron muchos muertos, que eran más y se escondían. En realidad no es así, porque los llamamos a prestar declaración y los fallecidos que habían visto eran los mismos que integraban la cifra que anunciamos”.
Ya sobre el cierre de la nota, expresó: “Nosotros podemos buscar, contabilizar y transmitir información en función de lo que nos llega por los canales oficiales. Por allí no tenemos otros reclamos de gente que pudiera estar perdida o desconectada de sus seres queridos”. Mientras que agregó: “Estamos chequeando absolutamente todo lo que nos resulta verosímil y seguimos buscando intensamente a Delfina y Pilar Hecker”.