En diálogo con “La siesta es sagrada” dijo que el número de desapariciones aún es “incierto porque siempre se modifica", y agregó que “arrancamos hace muchos años con Gustavo Veiga, un periodista de Página 12 con una lista de 17, pero podrían ser más 2 más”.
Luego señaló que aquella situación “es parte de nuestra vida, lo que nos tocó vivir en ese momento”. Tras recordar el asesinato de Hernán Roca, señaló que “el nuestro es un club de las libertades políticas, ideológicas y religiosas. Éramos casi todos estudiantes del colegio de la UNLP, casi todos del Nacional, algunos ya estábamos en la facultad”.
Barandarian subrayó que “ninguno de los desaparecidos lo es por ser jugador de rugby, sino por su trabajo político. Ninguno fue una equivocación, todos tenían militancia política”. En ese contexto, “la ciudad de La Plata, con una Universidad muy potente, con un cordón industrial en aquel momento con astilleros, frigoríficos que conllevaba una actividad política muy importante. Los estudiantes éramos parte de ese combo explosivo que la dictadura y al poder no le interesaba que eso existiera”, concluyó.