En diálogo con La siesta es sagrada comentó que la trama se centra en dos parejas que se plantean cuáles son los límites de la mentira y cuáles los de la verdad.
“La obra plantea eso en todos los vínculos: la pareja, la amistad y sobre todo con nosotros mismos. Porque muchas veces la persona que más nos miente somos nosotros mismos”, expresó.
En ese sentido, señaló que “los límites de la mentira y la verdad siempre están borroneados”y consideró que “la comedia es el mejor lugar para reflejarnos y echar luz sobre esas zonas bastante miserables que tenemos los seres humanos. Estamos en un momento donde la miserabilidad está bastante a flor de piel y poder reírnos de eso es algo muy saludable”.
Seguido, en relación a sus comienzos donde se destacó en novelas televisivas, expresó: “Valoro mucho cuando alguien me dice que ver la novela era el mejor momento de su día, pero uno siempre se pregunta por qué o para qué hago lo que hago. El hecho de poder construir artísticamente un mensaje me fue llevando a mutar indudablemente esa pregunta y darme cuenta de que mi pasión, eso que te quema las entrañas y no hacés cotidianamente, iba por otro lado. Empecé a darle lugar a la escritura y la literatura, algo que siempre estuvo en mi vida, pero de una manera bastante ínfima y detectar que eso era lo que realmente me apasionaba”, cerró.