En una visita a los estudios de Radio Provincia AM1270 desde Punta Mogotes y en declaraciones a La Playa Es Sagrada contó que la pieza teatral “es la historia de uno que dice ser un Ajaka que yo no podría dar fé, en tal caso es uno que ya yo no soy entre el 1997 y el 2001”.
Al respecto, el dramaturgo apuntó que la idea nació cuando “en Casa del Bicentenario en el 2021, cuando se cumplieron los 20 años de la crisis” del mismo año, “hubo una serie de cosas” que recordaron el hecho, “y saliendo de la pandemia me dieron la posibilidad de hacer lo que quisiera, y también había fallecido mi padre en el 2020 con 89 años” y por lo tanto “se me ocurrió hacer una cosa terapéutica que era contar unos años de mi vida que desembocan en la crisis. Son cinco historias totalmente fantásticas”, señaló.
Asimismo, detalló que los relatos van “entre La Matanza a Puerto Madero de un Ajaka que fui y ya no existe, que trabajaba en una fábrica, manejaba una pequeña empresa junto a su padre y sus hermanos, tenía y no tenía el amor (…) Una especie de fábula de cinco historias concatenadas”. Seguido, añadió: “Es un viaje mío la actuación, después está lo poco o mucho que significa hacia afuera, y también para mí y mi gente”.