En diálogo con el programa El Repaso por Radio Provincia, Daniel Nataine, dueño del Campig el Abuelo ubicado en Villa Lago Rivadavia, en la juridicción de Cholila, a unos 10 kilómetros del Parque Nacional Los Alerces, contó como decidierón darle dicho espacio a brigadistas voluntarios que lucharon contra los incendios.
"Hasta el 20 de enero teníamos gente alojada en cabañas y dormis. Se trasladaron hacia El Bolsón y a Esquel donde les gestionamos alojamientos. El 21, charlando con la familia, decidimos brindar las instalaciones que tenemos a brigadistas voluntarios de distintos sectores. Alojamos a unos 44 de ellos hasta hace tres días", detalló.
Luego, agregó que "el fuego nos pasó por delante de nuestra chacra, a unos 250 metros Estamos a 14 kilómetros de la localidad. Fueron momentos de mucha tensión y muy difíciles para todos. Hay familias que han perdido toda la producción de ganado"
Por último, remarcó que "ahora estamos ordenando todo. Trabajando en el quincho y la cocina para volver a convertirlo en un espacio para los turistas. Pero nuestra mayor tristeza pasa por todas las pérdidas en el Parque. Es un emblema de Argentina. Una belleza natural que se quemó en un 40 por ciento. Hubo una irresponsabilidad de la Administración de Parque Nacionales por no haber atacado el incendio a tiempo. El impacto que ha ocacionado es ambiental, social, económico, productivo y fundamentalmente emocional"