En diálogo con El Repaso, el también expresidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, comentó que ante la posibilidad de que se aplicara la disposición de la gestión libertaria “pedimos reuniones con las autoridades del ministerio de Salud y nos encontramos con esta resolución, que es un retroceso en las políticas de control de tabaco”.
En ese sentido, precisó que “aún cuando están prohibidos, hay un 30% de chicos que los usan cotidianamente, hay evidencia clínica de que son dañinos. Sabemos que promueven la adicción, son atractivos y constituyen la puerta de entrada para el consumo del tabaco”. Por tanto, “si no funciona la prohibición, habría que revisarla, pero no saltar al vacío”.

Seguido, sostuvo que “la evidencia médica dice que el vapeo aumenta el riesgo de ACV, también podría derivar en enfermedades pulmonares crónicas, riesgo de alteraciones neurológicas, y lo más importante, que el 80% de los fumadores de cigarrillos electrónicos también se transforman en consumidores de cigarrillos tradicionales, cuando supuestamente, el vapeo eraa para enviar eso”.
Finalmente, expresó. “Nos preocupa el fenómeno que es la naturalización: se va a ver más normal por parte de los niños y adolescentes que son a quienes más hay que proteger del consumo del tabaco”.