En diálogo con El Repaso, describió la situación económica como “bastante compleja con una economía yendo a dos velocidades: algunos sectores empujando, como la minería, la energía y el agro”. Pero por otro lado, “hay sectores que están muy golpeados como la industria, el comercio y la construcción. El problema es que estos últimos tres son los que tienen más peso sobre la economía y generan más empleo” y “eso está afectando fuertemente a la actividad, que está estancada en estos momentos”.
Seguido, dijo que las inversiones anunciadas por la gestión libertaria “vienen un poco más atrasadas de lo que el Gobierno anuncia, y la inversión está en un nivel muy bajo”. En ese sentido, acotó que “si tenemos en cuenta que el uso de la capacidad instalada de la industria está en torno al 50%, eso quiere decir que le sobra capacidad de producción pero que no tiene ningún incentivo para producir”.
Luego, consideró que “el gobierno no cree en la planificación y el desarrollo, sino en la fuerza del mercado. Pero todos los países planifican el desarrollo, los más liberales y los menos liberales. Todos saben qué sectores tienen que incentivar, cuáles no y protegen las áreas estratégicas”. Por cuanto “esta situación como la está planteando el Gobierno, hace que ingresen algunos capitales donde Argentina tiene algunas ventajas, pero no estamos desarrollando capacidades importantes para que el país genere empleos y crecimiento”, cerró.