El Doctor en Ciencias Sociales (UBA), Pablo Manzanelli describió que la privatización de AySa es “la más importante para el Gobierno en el último tiempo” y se da bajo el manto de “un sesgo ideológico que dice que el Estado no se puede hacer cargo” de las empresas públicas. Y, además, en un contexto donde se “les cae la baba por los dólares frescos”.
En contacto con Radio Provincia el Magíster en Economía Política (FLACSO) y Licenciado en Sociología (UBA) consideró que si ben podrían ingresar 500 o 600 millones de dólares “la situación sigue siendo de mucha fragilidad (para el país) por el nivel de desconfianza y la fuga de capitales”. Y destacó como agravante que “hay mucha presión por el dólar y eso se va a hacer sentir” y como el Gobierno está “desesperado por los dólares frescos”, está “rascando la olla para gestionar” una privatización de este servicio.
Por otra parte, puntualmente, respecto al servicio que brinda AySa reconoció que gestiona “un mercado cautivo y después (los empresarios) se las arreglan para tener alta rentabilidad”.
Asimismo, recordó que “en los 90 se incumplió con lo acordado y se invirtió menos del 60% de lo que estaba previsto y no por tener problemas económicos (sino todo lo contrario)”.
De hecho, "Aguas Argentinas fue una de las empresas con más alta rentabilidad en el país; alcanzando del 12% de la facturación y el 20 % del patrimonio”, describió el también investigador del Conicet y consideró que las causas del incumplimiento se pueden atribuir a que “participó del carry trade, ya que tomo deuda externa (barata) y la colocó en el mercado local generando una renta que luego fugó al exterior”.
Por lo tanto, “la situación era buena para la empresa y sus propietarios, pero no para los interese nacionales y la política pública en la materia. No sólo se fugaba el excedente local por esa vía sino que también los incumplimientos contractuales llevaron a que el servicio esté mal prestado”, analizó.
Finalmente, respecto de las actuales empresas que suenan para ofertar por el servicio, señaló que “en la actualidad, lo que veo es que Milei no logró atraer a capitales extranjeros (…). No veo que estén mirando a Argentina como sí lo hicieron en los 90, sino que más bien están en retirada”.
Y sin embargo, esta oportunidad, es aprovechada por “empresarios locales, que son emblema de la patria contratista en Argentina, y son los que aprovechan para aumentar su concentración económica, como ya ocurrió con las telecomunicaciones” promoviendo una “suerte de renacionalización (de los capitales de inversión) en algunos segmentos”.